martes, 29 de noviembre de 2011

Mi hogar eres tú.
Lo fuiste antes de entrar en ti,
lo eres en el presente
y lo serás para siempre.
Una habitación caliente
por la chimenea que me calma
y acoge
sin condiciones.
Bajo tu techo me resguardo
de las tormentas
que, en realidad, poco importan
cuando miramos atrás.
Entre las cálidas mantas
me pierdo en tus manos
suaves como las de ningún otro ser,
y olvido las espinas 
que nos rodean atacando.
Tú eres el centro
de todos mis lugares comunes;
la tierra roja y rica
que me hace fértil;
la hierba que amortigua
mis continuas caídas;
los ojos que me miran
conociendo cada pensamiento
que conforma mi esencia.

A Rosa

Luz

jueves, 3 de noviembre de 2011

Una vida de dos

"Quererte es tan fácil que no sé por qué nadie habría de sentirse culpable por ello
Es tan natural como dejarse llevar por el río fresco en verano
Es algo que la mente ansía y espera, 
y el cuerpo disfruta y admira
Quererte es muy sencillo,
pues sólo hay que mirarte un segundo
y hacer caso de lo que te dice la intuición,
la más real de las verdades.
Amarte a medias no sería justo.
No es lo que mereces,
ni es lo que deseo;
no es lo que mi alma me pide.
Como hermanos, como gemelos,
como dos brisas, como la vida,
como la escarcha derretida...
Saciarme de ti no puedo,
por ser un placer respirarte
y salvarte del extraño mundo
Te llevo conmigo.
Así serás, para siempre,
inmortal.
Ambos, siempre vivos."

Luz

jueves, 23 de junio de 2011

Cosas que se pueden hacer III

"Maravillarse ante el agua cristalina de un río caudaloso.
Sorprenderse de la audacia de los niños que saltan al río sin mirar abajo.
Saber que se puede vivir con pocas cosas materiales.
Recuperar el aliento después de una dura etapa de trabajo.
Ver la fumarola de dos kilómetros de altura de un volcán en plena actividad.
Participar en la “fiesta rosa” de una chica que cumple los 15.
Quedar cantando y tocando música con unos virtuosos indígenas hasta altas horas de la noche.
Conversar con un cura y una monja sobre religión.
Coronar a la princesa en la elección de Miss Sumak Warmi.
Atracar un banco de juguete.
Regalar rosas blancas.
Ver a los huaoranis, indígenas que van completamente desnudos.
Cenar palomitas y yogur, como unos pequeños.
Regatear al límite para comprar artesanía a los indígenas de la sierra.
Pasear alrededor de un volcán extinto con un celeste lago en su interior.
Caerse de pleno en una alcantarilla llena de “agua” sin más daño que tu nuevo aroma.
Descubrir que en un día despejado puedes ver un volcán sagrado desde tu balcón.
Sentir la vida penetrando en tus pulmones.
Recordar por qué has venido.

Estas son algunas cosas que se pueden hacer"


Rafilla (gracias, hermano)

domingo, 19 de junio de 2011

Palabras al aire

"Palabras al aire.
Frases en cadena.
Pensamientos enviados,
pensamientos recibidos,
pensamientos mezclados.
Sonrisas tras el cristal,
sonrisa en el recuerdo.
Sonrisa mental.
Risas en el corazón.
Letras en tinta
que surcan mares
llevando mensajes
de puerta a puerta.
Una foto, una imagen,
un momento compartido
en gestos tras el ojo.
Un sonido, el de tu voz.
Varios gestos,
mis emociones
mudas sin micro.
Palabras, palabras.
Un billete de avión,
un abrazo repentino;
la cálida presencia
en el asiento de al lado.
Ojos verdes frente a mi,
cuerpo físico imaginado,
realidad.
Risas, risas, risas...
Varios versos alrededor
de una mesa,
todo se para.
Noches de sofá, secretos brindados,
susurros deslizados.
Manos llenas,
manos y caricias,
manos que aprietan,
manos invasoras,
alma que se deja,
piel ávida.
Confidencias, despedidas.
Confidencias bienvenidas.
Confesiones...
Viaje, camino,
destino.
Manos y manos,
manos y espalda,
manos y rostro y suavidad.
Sol, viento, hierba.
Alma, espíritu
que vuela.
Suspiros evocadores
de un secreto
no atrevido.
Suspiros, libertad.
Te miro,
libertad.
Te beso,
libertad.
Nos siento,
libertad.
Te quiero,
AMISTAD.
ETERNO."


Luz
Junio 2011

sábado, 18 de junio de 2011

La Laguna de Hielo Azul


"En la Laguna de Hielo Azul cuentan que, hace mucho tiempo, tanto que ningún ser humano vivo lo recuerda, nacían y morían las almas preparadas para dar el Gran Paso.
Nadie sabe a ciencia cierta si esta leyenda es real, tal como sucede con todas las leyendas que valen la pena. Solamente los más ancianos del lugar conocen los detalles, o quizá los han ido inventando para adornar los cuentos que regalan a sus nietos en las noches cerradas de invierno. Solamente los ancianos… y una niña de ocho años a la que todos los habitantes de la región consideran, de una manera respetuosa, el ser más extraño que hayan conocido nunca.
Mawe no recuerda en qué momento de su corta vida comenzó a tener esos sueños mágicos que le hacían despertarse con una sensación plena de paz, como la que debe de sentirse flotando en el vacío del universo. Unos minutos antes de poder abrir los ojos a la mañana, cada día, sentía que se hallaba en dos mundos al mismo tiempo: éste y uno que  no recordaba haber visitado nunca y del que guardaba, sin embargo, olores, colores, sabores en su memoria. Cuando preguntaba a sus padres por aquel lugar, ellos no sabían nunca qué responderle, salvo que siguiera dejándose llevar mientras dormía y así, en algún momento, algo o alguien le revelaría todos aquellos secretos que ahora parecían estarle vetados.
La niña, además, tenía algunas cualidades que admiraban sus vecinos, como la de crear grandes burbujas de colores a partir de las nubes y hacerlas morir en la laguna, o hacer volar las flores rojas que brotaban alrededor de ésta, junto a los flexibles juncos que danzaban para el viento.
Normalmente siempre había dos o tres personas en casa de Mawe que iban a visitarla por el simple placer de disfrutar de su compañía, ya que permanecer a su lado durante algunos minutos garantizaba a cualquiera una noche de pacíficos sueños. Y a la niña le gustaba contar sus oníricas experiencias a todo el que realmente estuviera interesado en ellas.
- Anoche volaba por encima del planeta. Veía una gran bola azul rodeada de nubes, algunas blancas y otras grises, como las que traen mucha lluvia al final del verano. Mientras volaba rodeando la Tierra para observar cada continente, vi de repente otro ser a lo lejos que parecía estar haciendo lo mismo que yo. Pero este ser brillaba, como si tuviera luz propia, y se movía más rápido. Intenté llamarle pero mi voz no quería salir, y se alejó… Espero poder preguntarle esta noche quién o qué es.
María y Clara, las vecinas ancianas que vivían juntas en la casa de al lado, asintieron entusiasmadas pensando que seguramente la niña acabaría hablando con ese ser extraño que acababa de describir.
- ¡Vendremos dentro de unos días para que nos cuentes más cosas! Suerte, niña. Estamos seguras de que ese misterioso ser hablará contigo.
Y con una sonrisa se despidieron para irse a cenar a su hogar.
       Pasaron varias semanas en las que los sueños se repetían, pero el ser de luz parecía no querer mostrarse de nuevo, a pesar de que Mawe volaba alrededor de la Tierra, más rápido que en noches anteriores, en su busca.
Un día, mientras la niña de las burbujas recorría el camino hacia el colegio, vio algo moverse en la rama del gran roble que reinaba sobre la primera colina. Podría tratarse de un enorme pájaro, pensó para sí. Pero algo le decía que no. Ella intuía, del mismo modo que sabía a ciencia cierta cuándo y dónde caerían las lluvias de cada estación, que no se trataba de un animal conocido. Caminó despacio hacia el árbol, y mientras se dirigía allí con sigilo, pudo distinguir una pequeña luz en una de las ramas. No se trataba del sol, pues el astro rey había amanecido justo por el otro lado.
Mawe siguió avanzando con mucha curiosidad hacia el gran árbol, pero cuando llegó a una distancia suficiente para saber qué era aquello, hubo un gran destello que la dejó ciega por unos instantes y después, nada. El árbol permanecía quieto, casi demasiado teniendo en cuenta que ese “algo” acababa de marcharse y tendría que haber provocado algún tipo de movimiento en sus ramas y hojas.
La niña continuó su camino pensando que toda explicación aparece en el momento apropiado.
Flotando entre estrellas azules me siento llena de paz. No percibo nada más allá de esta nebulosa cálida y refrescante al mismo tiempo. Te veo desde aquí pero no puedo estar a tu lado, no ahora. Intento moverme hacia el mágico lugar donde te encuentras… Algo no me deja avanzar. Caigo en un pesado y agradable letargo y mientras tanto, espero que algo diferente suceda…"

Luz
Junio 2011

Vidas pasadas

"Quisiera recordar las vidas pasadas
Que compartimos.
Puede que fueras
Hermano mío,
Amante y amado,
Padre de mis días,
Hijo.
Tus ojos verdes me cuentan
Relatos antiguos.
Me veo en tus espejos
Como en el presente.
No lamentaría dejar la vida ahora
Porque volveríamos a encontrarnos
En las estrellas, bajo el mar,
En un planeta lejano…
¿Recordaríamos esta vida?
¿Sentiríamos de nuevo
La magia que nos hace libres?"

Luz
Junio 2011

jueves, 19 de mayo de 2011

Lucía Etxbarría sobre Beatriz Menchen

"Coherencia

La perrera de Getafe estuvo gestionada durante 14 años por la empresa Recasur y la asociación La Voz Animal, con una política de sacrificio cero, en la que a los animales rescatados se les buscaban familias de adopción. El Ayuntamiento adjudicó la gestión a la empresa Vetmovil que en apenas seis meses, con un 33% más de presupuesto, ha sacrificado al 67% de los animales. Beatriz Menchén inició una huelga de hambre , exigiendo que el sacrificio cesara, y lleva 16 días sin comer.


Cuando comento esta noticia, impresionada por su valentía, me suelo encontrar con dos tipos de comentarios. Los primeros son aquellos de "con la cantidad de niños que mueren de hambre, ¿por qué no se preocupa por ellos?", provenientes SIEMPRE de boca de gentes que no destinan un euro de su sueldo a ayudar a niño ninguno, y que nunca se han ofrecido a quedarse con mi hija cuando yo he tenido que viajar.


Otros opinan que Beatriz es una extremista de conducta descerebrada. Comentarios que suelen venir de gente que no considera extremo ni descerebrado que una señora diga por la tele que "mejor deja de trabajar porque se le pone cara de proletaria y que no aguanta más a los ecologistas porque incordian", o que una mujer arriesgue su vida y gran parte de su pecunio en pasar por un quirófano solo porque no está de acuerdo con la medida de sus pechos.


Admirada por la coherencia de Beatriz Menchén con sus ideas, no me cabe duda, sin embargo, de que resulta incoherente esperar coherencia de determinadas mentes planas"


Lucía Etxebaría, publicado en el periódico ADN

domingo, 24 de abril de 2011

Manos llenas


"No era fuente sin tus iris
transparentes de real pureza.
No camino ni respiro,
ni vivo, ni muero
ahora.
Este instante inexistente
para el mundo que nos mira,
tan real como tus manos,
tan fuerte como el pecho
que se eleva y suave acoge
la palma que te busca
en la noche viva.
Anhelaba el abrazo dulce,
el contacto que fundía
mis sentidos sin lógica,
sin razón
ni raíces
en el plácido estanque
yaciente
y sincero
que brilla a través de tu piel llena.
Amigo,
deja que sienta,
que no muera sin beberte
ni respirarte al fin,
deja que todo
cobre vida."


Luz

domingo, 13 de marzo de 2011

Baña mis tímpanos


"Baña mis tímpanos, moja mis oídos con sonidos que creen tus manos danzantes.
Dibuja el tiempo en mis párpados cerrados, azules y fríos si el sol visita los lagos.
Gargantas con tus suspiros de luna negra y cabellos verdes de disfraz moreno.
Almas que nacen en una bola de cristal transparente donde asoman los peces de ojos ciegos.
Sueños quizá monstruosos en esta bola de plástico rígido;
seres con dos mentes unidas mediante las huellas fijadas con dolor y pasión en el camino.
Son las manos de tu rostro las que llegan a mi pecho,
y los ríos de tu aliento llenan huecos de vacío
cavados por la muerte dormida.
Crecen mis raíces vitales; se extienden las ramas al mundo de las desconocidas pupilas de los labios que esperan el sabor de mis soñadores y reales gestos. 
Arropa mi semilla con la tierra fértil de tus brazos
en el mismo momento de captar tu esencia, final en un principio que siento pasado al mirar tus pensamientos... No necesito sillas ni lugares,
no quiero que los relojes midan nuestros lazos. Yo estoy viendo en este instante la savia en tu tronco mojado, verde y vivo.
Y las hojas de tus latidos mecen curando mis lastimadas manos;
cuna que mata las espinas del rosal donde nacen flores invertidas
con pétalos hundidos en la tierra oscura."

Luz

domingo, 6 de marzo de 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Carta de Aitziber desde Ecuador

"Un día cualquiera...

Estoy en casa, escuchando el fuerte sonido de la lluvia al caer sobre el tejado y los asfaltos, y también vigilando que no se cuele agua por debajo de la puerta, pues hemos hecho un nuevo invento y debemos comprobar que funciona...

Estoy disfrutando de mi casita sola, leyendo, trabajando y mirando por la ventana la gran jarreada del día (porque son habituales).
Estamos bien en esta casa. Es la primera vez que vivimos solitos, y es una bonita experiencia. Además, es un lugar con buena energía y armonioso. Tiene mucha luz, los niños juegan en una cancha de fútbol que hay debajo, Hilda (la casera) es muy amable, y de vez en cuando nos obsequiamos con platos típicos de nuestras respectivas tierras, como cuando llega el nuevo vecino al barrio y los vecinos le llaman a la puerta con un bizcocho recién hecho. Pues algo así. Cada día charlamos un ratito, y ella parece que se siente a gusto con nosotros.
Eso sí, no podemos olvidar las costumbres ecuatorianas, como que un coche aparcado debajo de tu casa ponga la música super alta a las 12 de la noche (aquí lo normal es acostarse a las 9 ó 10 de la noche). O los camiones del gas y del agua embotellada. Pasan cada día, a partir de las 6 de la mañana, con el claxon de banda sonora, por todas las calles del barrio. Tú te tienes que levantar de un salto de la cama, para gritarles desde la ventana y que esperen, y bajar el cubo vacío para que te lo cambien.
También está el coche que compra cosas viejas, con un altavoz y gritando a todo volumen cosas incomprensibles con una monotonía enloquecedora...
Y bueno, también están las gallinas picoteando libremente en los asfaltos y zonas verdes, los perros, dueños de la calle (que ladran muchísimo por la noche) pero son inofensivos. También esto es el paraíso de los niños. Hay miles! Y están solos, jugando y riéndose, sin ningún peligro. Ayer mismo vi a unas niñas jugando a algo que me trajo viejos recuerdos: dos niñas cogidas de las manos, con los brazos en alto, cantaban una canción. Otros niños pasaban por debajo de sus manos enganchadas, y cuando llegaba el final de la canción, bajaban las manos y alguien se quedaba atrapado. En ese momento, le daban a elegir entre varias frutas, y si acertaba, le sacaban. ¿Lo recuerdas? Así viven aquí los niños y niñas... no digo que esto sea el paraíso de los infantes, pues habrá multitud de penalidades que no se podrán resolver por falta de dinero, o por mala higiene... vete a saber! pero sí es cierto que corretean libres y felices. Quizá se perdió algo de eso en nuestra bonita tierra, no creéis?

Y sigue lloviendo...parece mentira, lo que llueve, y el sol ardiente que sale en cuanto se van las nubes.

Bueno, voy a seguir preparando la primera clase. Será este lunes 31. Es posible que nos encontremos con mas de 60 participantes, y las clases serán de 8 horas! Estoy un poco nerviosa, pues me gustaría que fuera una clase dinámica, divertida... y todavía no sé cuál es su manera de funcionar en clase! espero acertar con los vídeos y las dinámicas y debates que hemos preparado. Y espero también que ese día haya luz en la comunidad para que podamos poner el proyector con las presentaciones de Power Point y los vídeos. No me gustaría tener que improvisar en el primer día... y más cuando te los tienes que ganar! Pero como siempre, será como tenga que ser.

Una cosa interesante es es el hecho de que aquí seguimos estudiando mucho. Traje más de 100 libros de Educación Especial y de nuevas Pedagogías (en PDF), que estoy empollándome. Porque no solo vamos a hablar de niños de educación especial, sino de una educación diferente. Intentaremos mostrar metodologías que encierren por encima de todo valores de respeto y tolerancia. Y nos gustaría que los docentes tuvieran conciencia de su gran labor, para que lo que enseñen tenga sentido y no solo les transmitan meros contenidos intelectuales que los alumnos olvidarán al poco tiempo. Eso supongo que no es tarea fácil, en ningún sistema tradicional, pero menos aún, en lugares en los que los docentes tienen tan poco respeto hacia su profesión, y aplican en el día a día la ley del mínimo esfuerzo. Creo que crear conciencia es lo que más se necesita aquí, no solo en Educación Especial, sino para cualquier especialidad docente.

Así que ahí voy, con los aprendizajes cooperativos. Un besazo!

Os quiero!"

martes, 1 de marzo de 2011

Delfines jugando (vídeo)

El juego de los delfines (pulsad aquí para verlo)
Los delfines son seres tan inteligentes y especiales que disfrutan jugando con sus propias creaciones, aros de aire. Este vídeo es fabuloso. ¡La naturaleza nunca dejará de sorprenderme!

Las luces de Florinda (cuento)



“Florinda, como todas las mañanas, se dirigía a la gran despensa familiar para coger víveres y hacer el desayuno. Una mosca, dos pulgas y una gran libélula. Bien, ese día iban a comer a lo grande. Su madre, la gran araña Jacinta, no criticaría hoy su manera tan peculiar de hacer telarañas. “Nunca caen insectos grandes, Flori, hija. A ver si empiezas a hacer las trampas como te enseñé, y no innovando, que no estamos para hacer obras de arte, sino para ser prácticos”.
Tras haber desayunado como la madre naturaleza manda, Florinda se preparó para salir. Se colocó su sombrero más elegante, uno con ala ancha de color lila y dos pequeñas flores rojas en el lado izquierdo, un pañuelo con motivos florales al cuello, y las sandalias azules de tacón, una en cada patita.
Era día de mercado, ocasión que aprovechaban los arácnidos más jóvenes para buscar pareja e intercambiar cotilleos sobre la comunidad. Florinda sabía que no era la más agraciada, pero siempre había equilibrado la balanza de sus virtudes con buen humor y generosidad hacia los demás habitantes de La Villa de los Diez Ojos.
La plaza aparecía abarrotada de colores diferentes, todos vivos, bajo los toldos de cada uno de los puestecillos: tarritos de miel fabricados con gotas solidificadas de rocío, cestitas tejidas con brotes de margaritas, calzado hecho con las más variadas hojas de todo tipo de plantas… La araña curioseaba por todas partes y, de cuando en cuando, se paraba para interesarse por la vida de los vendedores que gritaban anunciando sus artículos.
De repente algo llamó su atención: al final del largo pasillo de toldos rayados, divisó una tienda distinta a todas, con forma de carpa de circo, cargada de vainas cerradas que envolvían semillas y hacían un ruidito divertido cuando la brisa las hacía bailar. Se acercó, hipnotizada por la atracción de esa dulce musiquilla, y entró a través de una rendija entre telas. Su admiración fue creciendo, pues entre penumbras podía vislumbrar, no sin esfuerzo, decenas de pétalos de todos los tamaños y colores pendiendo del techo.
-Puedes sentarte sobre esta alfombra, Mariquita- le dijo una araña algo mayor, con un pañuelo rojo en la cabeza y tres de sus diez ojos de cristal.
-Mmm, me llamo Florinda, señora.
-…Sí, si ya lo sabía, era una prueba…ejem…Ahora vengo
Con gestos y reverencias, la anciana se apartó a una de las esquinas de la estancia, mientras Florinda se sentaba, sin saber muy bien qué hacía allí.
Tras unos minutos que transcurrieron, al parecer de la araña más joven, demasiado lentamente, la anciana bruja (porque Flori había decidido que era eso o un pirata travesti disimulando) se sentó a su lado, con algo que parecía ser la mayor gota de agua que había visto nunca en su corta vida.
-Bien, Betina, el destino…
-Es Florinda…señora…Florinda- interrumpió susurrando la joven por miedo a una reprimenda.
-¿Eh?, si, si, Florita, si…como te iba diciendo, niña, el destino te ha traído hasta aquí por algún motivo que aún desconozco, pero que pronto, gracias a esta esfera mágica, descubriremos…
La vieja adivina alargó los puntos suspensivos un poco más de lo necesario para dar un toque misterioso al momento mientras miraba atentamente a la araña joven, hasta que se atragantó con un caramelo de anís y el momento perdió toda emoción, ya que un proyectil saliendo de la boca de alguien no es nada místico…
En cuanto la anciana adivina escupidora recobró el aliento, siguió con el discurso, como si no hubiera pasado nada.
-Como te iba diciendo, hija, veré en mi esfera mágica algo que el universo quiere decirte…Concéntrate, Pepita, respira, y vamos a ver qué nos cuenta…Veo…veo…¡¡un semáforo!!
-¿Qué?
-Si, hija, un semáforo, eso de colores que usan los grandes, ¿no has visto nunca uno? ¡qué poco mundo, chiquilla!.
-Pe... pero ¿qué significa?
-Pues no sé…yo solamente transmito lo que leo, nada más. El resto es cosa tuya. Hala, niña, que tengo trabajo.-La anciana adivina escupidora la empujaba suavemente hacia la puerta, y en un intento por recuperar el misterio, añadió-Un semáaaaaforo, uuuuhhhh- y acto seguido, desapareció tras una nube de humo rosado…tosiendo.
Florinda, pensativa, decidió dar un rodeo de camino a su casa para pensar en lo que le había dicho la bruja, a ver si así podía encontrarle algún sentido a lo del “semáforo”. Unos metros antes del árbol en el que compartía los días con su familia, había una pequeña charca de agua de lluvia que reflejaba la luz del sol. La pequeña arácnida decidió sentarse un rato a la orilla de ésta para descansar.
Dándole vueltas a la cabeza estaba la joven cuando, de pronto, vio algo moverse en el fondo de la charca, algo luminoso que no había visto antes. Se acercó un poco más, y le pareció distinguir algunas patas y la mirada de diez ojos desesperados. Entonces, dio un salto sumergiéndose en el agua para rescatar al ser que se ahogaba. Con rapidez y destreza tejió una tela que la ayudó a sacar a la pobre víctima. Dentro del agua le pareció perderle de vista, pero pronto volvió a ver las luces de colores que había detectado desde la superficie.
Ya en la superficie y recobrado el aliento, Florinda preguntó al joven arácnido qué había pasado, y él le contó lo siguiente:
“Como todas las semanas, fui al mercado para enterarme de las novedades del pueblo. Cuando me disponía a regresar a mi hogar, vi a lo lejos una pequeña carpa que llamó mi atención, así que hacia ella me dirigí. Cuando entré, una anciana con un pañuelo rojo y tres ojos de cristal, me dijo, mirando una bola casi transparente, que en el fondo de la charca de lluvia hallaría la felicidad de las flores, y me aconsejó que yo nunca dejase de brillar. Al llegar a mi casa, con esas palabras en mi mente, decidí venir aquí, y tanto me acerqué para ver el fondo que me caí y como no sé nadar, casi me ahogué, hasta que tú me rescataste con esa preciosa red. Gracias. ¿Cómo te llamas?”
-Florinda
-Florinda… Así que ese era el misterio… Viste mi luz y me rescataste… Así que está escrito, la felicidad vendrá estando a tu lado.
Y así Florinda y Carolo se conocieron, se enamoraron y compartieron su vida llena de felicidad. Ahora son padres de dos mil docenas de arañitos, y se ganan la vida gracias al don heredado de la madre como Tejedores de Telarañas Artísticas, S.A.
De la bruja no se ha vuelto a saber nada por el pueblo, aunque las malas lenguas dicen que ahora vive en una mansión en el interior de una secuoya gigante gracias al juicio que ganó por la demanda que puso a Caramelos De Anís, S.A., por distribución de artículos peligrosos para ancianos.
En fin, la moraleja de esta historia es que el mundo está loco, loco, loco... o no.
Buenas noches.”

domingo, 27 de febrero de 2011

Maravillosa obra de Brom

En noches como ésta


Dibujo en noches como esta
tu rostro triste en lo lejano
sumergido en agua azul como mis manos,
frías sin los suspiros de tu boca.
Llorar contigo es lo único que quiero;
escapar de la desolación que me causa
estar rodeada por gente sin mi alma,
sin latidos de tu pequeño cuerpo.”

sábado, 26 de febrero de 2011

Pasado

Pasado,presente,futuro inexistente,
alma y mente a veces duelen,
altas mareas de pensamiento
que sienten,suspiran,mienten
a la realidad que surge
por encima de los sueños
tantas veces...
No lamentes la pasión
aunque espinas sangren
tu vida...
Siente la vida que respira...
aunque duela,siente.


Luz

Cálido hogar

En la casa que acoge calurosamente mis sentidos
me voy despojando de toda fría herida urbana,
abro ventanas de madera a la brillante y cegadora
luz del sol,
dejando que cada átomo invisible a  mis ojos
y cada pétalo de la esencia hogareña
penetre en mi alma, ahora inspirada y fértil.
El tiempo detenido atraviesa el umbral
fortaleciendo mis pies
que han mutado a algo eterno
y casi invisible.

jueves, 24 de febrero de 2011

Usa protector solar (vídeo,genial)

Usa protector solar

Anónimo y global

"Expresar todo lo que quiero en esta noche en que el alcohol ha tomado las riendas de mi vida por unas horas, es difícil. Lo es cuando mi alma es normal, dentro de lo que cabe, así que ahora, peor aún.
Decir que me enamoro de muchas personas estando con una en mi camino, que no sé cómo decir "te quiero" a todo el que se cruza en mi vida sin que crea que estoy loca y huya de mi lado...
Expresar que la vida está llena de momentos mágicos pero fingir que soy una persona normal que disfruta de su trabajo rutinario, aguantando mediocridad humana en cada instante.
Intentar definir todo lo que ocupa mi mente cuando no me comprendo ni yo misma durante la mayor parte del día.
Pienso que mucha más gente de la que creo, la que veo día a día, escribe en la libreta de su intimidad todo esto que yo plasmo en una hoja virtual creyéndome especial por ello.
Cada día soy más vieja y me asusta pensar que todas mis ideas, reflexiones y pensamientos se quedarán en nada cuando muera o se irán perdiendo a medida que cumpla años.
Me destapo como una virgen, de golpe al dejar de serlo y poco a poco porque me siento oprimida por los que me rodean, sin yo quererlo.
El mar refleja muy bien el vaivén de emociones que experimenta el ser humano a lo largo de su especial y extraña existencia. El viento te mueve, el sol te quema, te evapora la energía, se moja con la lluvia pero la absorbe porque está  hecha de la misma esencia. Se enfada, se enciende, se calma, escupe, alberga toda la vida, se muere y vuelve a nacer nuevo, fuerte, caliente, perverso y dulce.
Mostrarme tal como soy, arrepintiéndome un instante después, alegrándome si soy comprendida, resignándome cuando no veo empatía en las miradas cercanas.
Sé que tan rara no soy, que todos pasamos por estos momentos pero nadie lo dice si no es usando pretextos como la bebida, un mal momento, un deseo inconfesable en una noche de tormenta drogada.
Sé que tú sientes lo mismo, o lo sentirás, porque estamos hechos del mismo material que la tierra que pisamos, no somos diferentes, somos lo mismo, partido a trocitos de una manera salvaje, vomitados al mundo y sálvese quien pueda por donde sea."