martes, 29 de noviembre de 2011

Mi hogar eres tú.
Lo fuiste antes de entrar en ti,
lo eres en el presente
y lo serás para siempre.
Una habitación caliente
por la chimenea que me calma
y acoge
sin condiciones.
Bajo tu techo me resguardo
de las tormentas
que, en realidad, poco importan
cuando miramos atrás.
Entre las cálidas mantas
me pierdo en tus manos
suaves como las de ningún otro ser,
y olvido las espinas 
que nos rodean atacando.
Tú eres el centro
de todos mis lugares comunes;
la tierra roja y rica
que me hace fértil;
la hierba que amortigua
mis continuas caídas;
los ojos que me miran
conociendo cada pensamiento
que conforma mi esencia.

A Rosa

Luz

jueves, 3 de noviembre de 2011

Una vida de dos

"Quererte es tan fácil que no sé por qué nadie habría de sentirse culpable por ello
Es tan natural como dejarse llevar por el río fresco en verano
Es algo que la mente ansía y espera, 
y el cuerpo disfruta y admira
Quererte es muy sencillo,
pues sólo hay que mirarte un segundo
y hacer caso de lo que te dice la intuición,
la más real de las verdades.
Amarte a medias no sería justo.
No es lo que mereces,
ni es lo que deseo;
no es lo que mi alma me pide.
Como hermanos, como gemelos,
como dos brisas, como la vida,
como la escarcha derretida...
Saciarme de ti no puedo,
por ser un placer respirarte
y salvarte del extraño mundo
Te llevo conmigo.
Así serás, para siempre,
inmortal.
Ambos, siempre vivos."

Luz