viernes, 10 de marzo de 2017

Ya le vi las orejas al lobo
pero era una oveja disfrazada.

Hubiera preferido ver los ojos
de la bestia
en lugar de la sonrisa apacible
del animal que finge ser
lo que no es.

Le vi las orejas al lobo,
me uní a él 
para correr por el bosque 
en libertad.

Huí de la oveja;
no quiero contagiarme
de su maldad escondida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario